“La dieta Mediterránea y el vino tinto”
Por: Socorro Angulo

Vino color de día,
vino color de noche,
vino con pies de púrpura
o sangre de topacio,
vino,
estrellado hijo
de la tierra…

Así empieza esta Oda al Vino que el poeta chileno Pablo Neruda compone a esta bebida, que es una fiel compañera y forma parte de la historia de la humanidad; ha estado presente en momentos cotidianos, así como también para celebrar grandes acontecimientos.

Una cena romántica no se concibe sin una buena copa de vino y si es tinto mucho mejor, además por sus componentes y tomada con moderación es ideal para una dieta saludable.

No debemos olvidar que el fruto de la vid, es parte importante de la trilogía de la llamada Dieta Mediterránea, que se compone además del trigo y el olivo. Compañeros que van de la mano en esta dieta de la que vamos a hablar un poco más, para entender la importancia del vino tinto y sus beneficios.

DIETA MEDITERRÁNEA

A este tipo de dieta (o más bien como lo indica la palabra dieta que procede del latín, “diaeta”que significa “régimen de vida”) se le da esta denominación por llevar ingredientes originarios y forma de consumir alimentos de países como España, Francia, Mónaco, Italia, Grecia entre algunos otros que comparten sus costas en el Mar Mediterráneo. Este tipo de alimentación ha compartido a través de varias generaciones, y poco a poco se ha ido enriqueciendo también con productos propios de cada región en que se consume, ya que no es exclusiva sólo de esta zona geográfica. Es un estilo de vida, el cual también se lleva en otros países asiáticos como Japón y finalmente, cualquier persona en el mundo que guste de consumir alimentos más sanos.

Al trío inseparable del que hablamos se le agregan frutas, hortalizas, verduras, productos lácteos, frutos secos, pescados, mariscos, aves y en una mínima proporción las carnes rojas. Destaca también el uso de hierbas aromáticas para darle más sabor a los alimentos y reducir al mínimo el consumo de sal, así como preferir el consumo de los alimentos y productos frescos por encima de los procesados por lo que reduce la obesidad y los riesgos que este padecimiento origina.

El olivo y su aceite es una de las fuentes principales de grasa (el cual ayuda a reducir el colesterol en la sangre), mientras que el trigo está presente en el pan y las pastas, así como también el arroz y varios tipos de cereales.

El vino tinto está unido a esta dieta que favorece el bajo consumo de grasas saturadas. Un aporte diario de esta bebida consumida en la comida o cena, tiene un poder antioxidante y favorece la digestión. De acuerdo a varios estudios, ayuda a prevenir enfermedades del corazón y coágulos en la sangre, además de tener antioxidantes y efectos antiinflamatorios que retardan el desarrollo de la arteriosclerosis.

Entre estos estudios hay una investigación que se hizo en el marco del Proyecto “Ciencia, Vino y Salud”, que comenzó en 1997 en la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Pontificia de Chile y que demostró que una dieta mediterránea y el consumo de vino, trae consigo el beneficio del aumento de los ácidos grasos omega-3 en sangre, los cuales favorecen al sistema cardiovascular.

Así también otros estudios hechos por Copenhagen City Heart Study con similares resultados, entre muchos otros en los que se observa un consenso entre la comunidad científica internacional sobre los beneficios a la salud que aporta el vino tinto.

Para iniciar este estilo de vida más saludable ahora como pareja, no olviden acudir con un profesional de la salud o un nutriólogo para que los oriente en este tipo de dieta que traerá grandes beneficios para su salud y belleza, además claro de no olvidarse brindar por su felicidad con vino tinto y como dice Neruda…

…Que el cántaro de vino,
al beso del amor sume su beso