“Hacer florecer la relación en pareja”
Por: Socorro Angulo

Como una flor que se riega para que florezca, así la relación de pareja se construye día con día, no hay nada hecho, cada día el noviazgo o matrimonio es una creación constante en la que a veces se tendrá el espacio sólo para dos o para la convivencia con los amigos y la familia.

Es importante establecer y estar conscientes de que cada núcleo familiar y de convivencia (trabajo, amigos, conocidos) es diferente para cada uno, y que en ocasiones no va a ser del agrado total de nuestra pareja, pero con cuyos núcleos irremediablemente se tendrán que relacionar de una u otra manera por causas distintas, por lo que es vital hacer acuerdos desde un principio para evitar conflictos.

Diferentes modos de convivencia

El espacio de convivencia más cercano es sin duda el de la familia y con el que se quiera o no, habrá una relación para toda la vida, por lo que es fundamental tener un acercamiento, pero también límites definidos para que la pareja no permita intromisiones que puedan afectar su relación.

Otro importante grupo es el de los amigos tanto de cada uno, como las amistades compartidas. Ya bien en el noviazgo como en una pareja recién casada, se darán muchas oportunidades para poder relacionarse con este tipo de grupos, pero hay que comprender muy claramente que la convivencia una vez que ambos sean marido y mujer será distinta a cuando eran novios ya que en esta etapa se tiene más tiempo para uno mismo, no así al contraer matrimonio, aún cuando conserven su propia individualidad.

Una vez que se casan tendrán otras obligaciones y responsabilidades que antes no tenían y ahora como pareja tendrán que decidir qué hacer con su tiempo entre ustedes dos.

No hay que olvidar el espacio para los compañeros de trabajo o aquellas personas o ambientes que se tienen que frecuentar porque son parte de nuestro círculo profesional y en las que la pareja va a entrar en algunos momentos, pero en los que en muchas ocasiones también tendrá que hacerse a un lado.

Ceder tiempos
En cada uno de estos tipos de convivencia hay que saber estar juntos aún cuando el ambiente o lugar no sea del total agrado de uno u otro porque así se requiere o bien o ceder tiempo para que nuestro compañero(a) tenga su espacio con ese grupo, siempre hablando y acordando lo mejor para su relación.

Si uno de ustedes decide visitar un miembro de su familia y en ese momento el otro quiere ir al gimnasio o hacer una compra y posteriormente reunirse, ambos estarán satisfechos. Ante todo siempre debe prevalecer el diálogo y los acuerdos, pero sobre todo la tolerancia y el mutuo respeto y no hacer una cara de desagrado ante terceros, porque eso sólo traerá más conflictos.

Eso sí, no es lo mismo que uno de ustedes no tolere a alguien por su manera de ser, o ambiente en que se desarrolla a que realmente pueda haber un riesgo latente en el grupo o individuo con el que trata su pareja bien por un comportamiento que esté fuera de la ley o que constituya un verdadero peligro para la integridad y seguridad de la relación, ya que en este caso si se debe ser firme y hacer algo de inmediato o pedir ayuda a otras personas.

Conclusiones
Tanto en el noviazgo como en el matrimonio hay que aprender a convivir con todos los grupos sociales del entorno pero sin que afecte de ningún modo la relación de pareja. Ahora ya están en otra etapa en la que debe pensar de manera distinta y aprender que son uno. Hay que saber ser tolerantes, ceder cuando sea necesario pero también tener firmeza en los acuerdos para que esta relación sea como un agradable día de campo con un sol que dure para toda la vida.