“Grand Miramar”

Arribamos muy temprano al hermoso Puerto Vallarta, que dicho sea de paso, es uno de los mejores destinos turísticos del país, con ese sabor tan propio y que invita a regresar siempre que lo visitas. Nuestro destino final: el Hotel Grand Miramar, ubicado en la exclusiva zona de Conchas Chinas donde se respira un aire de tranquilidad, con sus grandes casas señoriales y sus empinadas calles empedradas que suben a la parte más alta, desde donde se domina toda la bahía. Tuvimos un recibimiento muy cálido y personalizado desde que entramos por parte de los empleados del hotel, y en su lobby nos obsequiaron una bebida deliciosa y refrescante a base de albahaca; nos pusieron una pulsera hecha por artesanos del lugar, como distintivo.

Nos trasladamos a nuestra junior suite, la cual ¡nos encantó! Muy amplia y cómoda, con una cocineta totalmente equipada, así como una sala y una terraza desde donde se contemplan unas vistas espléndidas de los atardeceres que son un rasgo característico de este puerto, de verdad ¡espectaculares! Sus blancos y ondulantes balcones están repletos de camelinas rosas, lo que le da un contraste precioso de color. Las amenidades son otro detalle a destacar, así como la calidad del sueño, también excelente.

Para iniciar el día un disfrutamos de un rico desayuno en el Restaurante Cielito Lindo que ya está incluido en el costo de la habitación y cabe mencionar que también cuenta con una hermosa vista. Nos ofrecieron para empezar un aromático café y unas deliciosas mermeladas hechas en casa, mantequilla y crujiente pan recién horneado para abrir el apetito, seguido del buffet con platillos gourmet como omelette de salmón o langosta, entre otros.

El hotel ofrece dos traslados diarios al centro para los huéspedes y un regreso, esto es una comodidad para quien guste ir a conocer las diferentes ofertas culinarias que la ciudad ofrece, así como pasear por su hermoso malecón, repleto de tiendas de artesanías, boutiques, joyerías, cafés, así como restaurantes y bares, y por supuesto para disfrutar de sus afamados atardeceres y su vida nocturna.

Al regresar a la suite en Grand Miramar, la habitación estaba preparada y te obsequian unos exquisitos chocolates artesanales hechos ahí mismo, por manos orgullosamente mexicanas.

Los atardeceres se pueden apreciar desde cualquier parte del hotel, y un punto importante a resaltar, es la exclusiva tranquilidad que se vive dentro, pues sus áreas de albercas están planeadas con este propósito. En la parte alta del hotel se encuentra una alberca sinfín desde donde tienes una vista a 360º. Es de verdad hermosa esta zona, donde puedes disfrutar de una bebida refrescante saboreando este espectáculo. En esta área además tienen un restaurante que ofrece cenas con un menú delicioso.

En el Gin Joint, bar ubicado en el último piso, se puede disfrutar de una copa antes de cenar y los viernes tienen música en vivo.

Tu boda en Grand Miramar
Si estás pensando casarte te recomendamos hacerlo aquí, pues te ofrecen la opción de hacer un coctel previo a la ceremonia en el Salón Sky, o en la zona junto a la alberca sinfín, donde caben hasta 100 personas, y después pasarte a su terraza en el último piso donde podrás tener hasta 150 invitados. La hora ideal es al inicio del atardecer, el cual dura 30 minutos aproximadamente. Las ceremonias se pueden alargar hasta la 1:00 am y si los invitados quieren continuar, se les traslada a un pequeño salón para no molestar a los residentes de Conchas Chinas.

No manejan un requerimiento de ocupación, lo cual es un plus para los novios pues no tendrán que preocuparse por esto.

Acércate con el personal del hotel y te ayudarán a planear tu día soñado hasta el último detalle para que tu boda sea el más hermoso de los recuerdos, pues te garantizan un servicio excelente para que tanto ustedes como sus invitados solo se dediquen a disfrutar!