“Anímate a vivir un trash the dress”

Redacción: Gabriela Lamas
Fotografía: Fynk / Cecy Padilla

Pasional, es el mejor adjetivo para describir una sesión Trash the dress. En esta producción fotográfica que se realiza después de la boda, los novios se liberan de poses e incluso de escenarios. La pareja es en definitiva, mucho más libre porque están despreocupados por lo que le suceda a la vestimenta con la que llegaron al altar.

Imagínate… si tuvieras la certeza de que vas a tener unas fotos increíbles que reflejen su verdadera esencia como pareja, ¿te atreverías a hacer esta sesión? Yo creo que no tienes por qué dudarlo. Y no es que esté subestimando el vestido de novia, no; al contrario, si se puede llevar más allá del altar, de la fiesta o incluso la luna de miel, para sacar el máximo provecho, creo que el vestido como “objeto de mi afecto”, recobra otro sentido.

Por fortuna se han roto muchos cánones para hacer fotografía de boda; y ensuciarse de lodo, mojar los atuendos, despeinarse o incluso cubrirse con pintura es sin duda divertido y apasionante. Y es que el trash the dress por lo regular está relacionado con un concepto, que se define con base en la locación en la que se casan los novios, pero no es imperativo que siga esta norma. Por ejemplo, si decides casarte en la playa, el estilismo tendrá que ver con ese tema o tal vez la alberca, la arena, la vegetación del lugar… si la locación es citadina, se conceptualiza más en esta idea, pero sobre todo en el gusto de la pareja, puedes hacer la sesión incluso campirana.

¿Qué debes de tener en cuenta?
En la medida de lo posible evita que pase demasiado tiempo después de la boda, acuérdate que en días posteriores las emociones continúan a flor de piel y tienes el mood de seguir con esta maravillosa experiencia (sí, el de la sesión de fotos porque el del matrimonio siempre está ahí). Hacerlo inmediatamente después de la boda con la luna de miel programada, puede dar poco tiempo al fotógrafo y posiblemente lo disfrutes menos debido a la presión del reloj.

Sin embargo, puede ser una sesión muy posterior a la boda, ya cuando hayan regresado de la luna de miel, estén establecidos y que de alguna manera ya se pensó en algún concepto. Así, tienen más elementos de apoyo, revisas luz, lugar, ideas… Pero en definitiva, varía tanto en gusto como en presupuesto y en lo que quieren que evoquen las fotos en esta sesión. Si te casas en la playa aprovecha para hacer de una vez la sesión para continuar con esta padrísima euforia.

Pensar en la esencia de los novios con fotos exclusivas
Ya no te importa lo que suceda con el vestido o el traje porque ya lucieron; ustedes están sumamente relajados y es momento de ser atrevidos. Hay sesiones preciosas con poses en las que sólo ustedes y el fotógrafo son cómplices, así que su actitud puede ser más sensual e íntima.

¡Atrévete a hacer cosas diferentes! Piensa en qué medida desean proyectar sus ideas y que su esencia sea capturada con el propósito de que el resultado sea exclusivo y al mismo tiempo refleje la química de ambos. Tampoco se trata de hacerla de nadadora profesional si le temes al agua, pues en las fotos se puede proyectar miedo o inhibición en lugar de alegría o disfrute.

¿Qué debes de buscar en un fotógrafo para que realice tu trash the dress?
Estilo, estilo y más estilo que indiscutiblemente vaya de la mano con la idea que ustedes tienen y cómo se desean ver, y claro, definir un presupuesto.
Que pueda cambiar el “chip” de las fotos que se habían tomado en la boda, para reflejar a partir del nuevo concepto, sus ideas.

Que comprenda a la perfección su idea y que entre ambos la enriquezcan para obtener un resultado inmejorable. La ventaja es que ya se conocen el fotógrafo y ustedes, y esta confianza se notará en el trash the dress, sin duda, él capturará la mejor actitud, pasión y sensualidad que ustedes están regalando a la cámara.
Que sea versátil en técnicas de iluminación porque no va a ser la misma debido a las condiciones.

Debe darle su lugar al trash the dress. Cada producción tiene su propia identidad y esencia desde la parte técnica hasta la parte conceptual. Es importantísimo que capture sus momentos con la misma pasión pero con diferente perspectiva.

Debe de tener la capacidad casi de ser invisible para que ustedes sigan proyectando esa intimidad de pareja, porque ya no están los demás actores (papás, padrinos, etc.) y simplemente pasmarlo. La parte de la post-producción es importante para evitar caer en el abuso del photoshop, pues el producto será mucho más natural, estoy segura que no querrán un producto con buena actitud y mala foto o viceversa.

Recomendaciones en la producción para los novios:
Traten de tener claro cuál es el concepto de sus fotografías, tomen en cuenta la cuestión escénica, las ideas, los estilos; cómo se desean ver y qué tan hábil es el fotógrafo para comunicarse con ustedes para que se vea plasmado en el resultado.

Revisen constantemente las imágenes para asegurarse de que lo que están viendo es lo que desean. Hay fotógrafos que tienen el equipo que permite que los novios vean al mismo tiempo las imágenes; no se trata de tomar mil fotos para que salgan 10 buenas, sino de tener asertividad y calidad para el proyecto final.

¡Atrévanse a ser ustedes mismos, a ser libres y poner un toque de pasión!