“10 hábitos para mantener la casa limpia y organizada”

Pasar tiempo libre como pareja y disfrutarse, es una clave fundamental para mantener una buena comunicación y tener una mejor calidad de vida. Pensando en ese tiempo, decidimos recomendarles hábitos diarios que les ayudarán a mantener su hogar limpio y agradable. Eviten abrumarse por las tareas diarias de casa, son más rápidas de lo que se imaginan.

1. Deshazte de todo lo que no utilizas.
Tu casa no es un almacén de revistas, periódicos, latas, botellas, antigüedades, ropa entre otros. Regala todo lo que no usas, porque acumula polvo, le da un aspecto avejentado al entorno y te quita espacio. No acumules ropa que no te pones, puedes donarla. Esto te permitirá tener espacio para que la ropa esté bien colocada.

2. Cada cosa en su sitio.

Éste punto es el que hace la diferencia a diario. Mientras vas repasando en tu cabeza lo que vas a hacer durante el día, puedes ir guardando y organizando todos los objetos que veas: suéteres, chamarras, libros, zapatos, llaves, etc., todo debe estar en su lugar para que cuando lo busques lo encuentres. Antes de ir a trabajar deja las habitaciones ordenadas: si ves objetos por el suelo, mantas desordenadas, cojines mal colocados, acomódalos para que estén presentables a tu regreso.

3. Lava los platos después de los alimentos.
Evita dejar la vajilla en el fregadero, el olor a descomposición atrae bichos y acumula bacterias. Te recomiendo que cuando cocines laves los utensilios apenas dejes de utilizarlos. Otro punto clave de la cocina es limpiar las parrillas de la estufa en cuanto se enfríen un poco para evitar que la grasa se acumule, así siempre estarán limpias. Recuerda tener a la mano servilletas (de tela o desechables) para limpiar oportunamente cualquier líquido que se derrame. Si te es posible, limpia la cocina cada noche: no dejes restos de comida, guarda cada cosa en su sitio y si lo necesita, barre el piso.

4. Tiende tu cama antes de irte.
Verás cómo es de acogedora cuando lleguen del trabajo. Después de ducharte y vestirte es un buen momento para hacerlo. Tú ya sabes cuánto cambia una habitación con la cama bien arreglada.

5. Mantén el cuarto de estudio ordenado.
Esto ayudará a localizar fácilmente tus papeles y tendrás una mejor concentración. Si tienes hijos, acostúmbralos a recoger sus juguetes y útiles escolares cuando acaben de jugar o estudiar.

6. Planifica tu ropa la noche anterior.
Así, a la mañana siguiente no desarmarás tu clóset buscando qué ponerte y no dejarás ropa a la vista. Recuerda llevar tanto la ropa sucia como la limpia a su lugar.

7. Lava el baño cada mañana.
Justo después de asearte es un buen momento, éste es un consejo de una amiga cercana, al principio creí que me llevaría al menos 15 ó 20 minutos más, pero en realidad ahorrarás tiempo. Si dejas un producto multiusos por la noche, podrás lavar rápidamente la ducha, el inodoro y el lavabo.

8. Limpia las manchas al momento.
Son más fáciles de eliminar, así que ¡manos a la obra! Cualquier cosa que se caiga, vierta o rompa hay que limpiarlas al instante. Si se seca, se incrustará en los tejidos o la superficie y te costará quitarla más adelante.

9. Barre todos los días.
Aproximadamente te va a tomar 5 minutos. Si puedes trapear, sobre todo después de comer, tu casa mantendrá un aroma muy agradable. Recuerda sacar la basura diario para evitar los olores desagradables.

10. Escoge un día para una limpieza más profunda.
Pueden elegir medio día para hacer todas las tareas anteriores a profundidad y aprovechar aquellas pendientes como lavar, lustrar los muebles, etc.

Recuerda:

  • Regar tus plantas y jardín cada noche, y limpiarlo de las plantas marchitas.
  • Cada semana vacía el congelador, y cada 15 días desocupa los clósets para limpiarlos. No te olvides de las alfombras y cortinas.
  • Pon tu música favorita y ¡a limpiar!

TIP
Establece unas pautas por la mañana, otras al mediodía y otras por la tarde-noche, o decídete por un día para hacer una recogida general de la casa durante una hora. Cuando se levanten y vean su casa limpia y recogida, comenzarán el día con la mente despejada y de buen humor.

Como verás todo se resume en una simple regla, ordenar después de usar. No te mates limpiando el desorden de toda una semana, en un solo día, no sacrifiquen su tiempo. ¡Tu esposo y tú se lo merecen!